Los trabajadores del ingenio San Pedro se encuentran en estado de alerta, esperando noticias sobre la reactivación de la molienda tras el cierre de la fábrica. Desde el cierre, los empleados han mantenido una guardia constante, anhelando un acercamiento con las autoridades estatales que les permita conocer el futuro de la planta. La situación actual es incierta, pero los obreros tienen la esperanza de que pronto se concrete un plan que les permita volver a sus labores.
Recientemente, se ha informado que el Grupo Porres ha decidido devolver el ingenio a la Federación, una medida que busca asegurar la continuidad de la actividad productiva en la región. Esto es crucial no solo para los trabajadores directos de la fábrica, que suman aproximadamente mil empleados, sino también para más de siete mil productores de caña de azúcar de diversas localidades cercanas. La decisión de retornar la planta a la administración federal podría ser el primer paso hacia su reactivación.
La esperanza de los obreros radica en que la próxima zafra traiga consigo la oportunidad de reanudar la molienda de caña, lo que podría significar un alivio tanto económico como social para la comunidad. Con el regreso a la producción, se espera que se generen empleos y se reactive la economía local, que ha estado afectada por el cierre de la fábrica. Los trabajadores confían en que las condiciones sean favorables para que se inicie la molienda de caña de azúcar en la próxima temporada.
El Ayuntamiento de Lerdo de Tejada no ha estado involucrado en las negociaciones relacionadas con el rescate del ingenio San Pedro, lo que ha generado preocupación entre los trabajadores, quienes piden una mayor participación de las autoridades locales en este proceso. La falta de comunicación y apoyo del gobierno municipal podría complicar aún más la situación del ingenio y de quienes dependen de su funcionamiento.
A medida que avanza la situación, tanto los trabajadores como los productores de caña se mantienen a la espera de respuestas concretas por parte de las autoridades. El futuro del ingenio San Pedro sigue siendo incierto, pero la decisión del Grupo Porres de devolver la fábrica a la Federación ha despertado una nueva esperanza entre aquellos que dependen de esta fuente de empleo. La reactivación de la molienda no solo beneficiaría a los trabajadores, sino que también tendría un impacto positivo en la economía regional.





