Un tren de carga sufrió un descarrilamiento en la zona montañosa central del estado de Veracruz, específicamente en las inmediaciones del municipio Camerino Z. Mendoza. Afortunadamente, según los primeros reportes de las autoridades locales, no se registraron personas lesionadas a causa de este incidente ferroviario. El accidente ocurrió cuando varias tolvas del ferrocarril se salieron de la vía, generando preocupación entre los habitantes del área y movilizando a los cuerpos de emergencia para atender la situación y evitar consecuencias mayores.
El descarrilamiento provocó un importante despliegue de elementos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, quienes acudieron de inmediato para acordonar la zona y prevenir accidentes adicionales. Entre las primeras medidas implementadas se encontró el cierre de diversas calles y avenidas cercanas al lugar del accidente, con el objetivo de salvaguardar la integridad de los vecinos y de las personas que transitan habitualmente por el área. La presencia policial fue constante mientras se evaluaban los daños y se preparaban las labores de remoción de los vagones afectados.
La vialidad en la zona conurbada de los municipios de Nogales y Mendoza se vio seriamente afectada debido a la magnitud del descarrilamiento. El cierre temporal de las principales avenidas y calles aledañas generó importantes complicaciones en el tránsito vehicular, obligando a los automovilistas a buscar rutas alternas y causando congestionamientos en las vías secundarias. Residentes y comerciantes de la región manifestaron su preocupación por los retrasos y la interrupción de sus actividades cotidianas, mientras las autoridades trabajaban para restablecer la normalidad.
En el lugar del accidente, personal especializado de la empresa Ferrosur inició las maniobras necesarias para tratar de restablecer parcialmente el flujo vehicular en las avenidas Miguel Hidalgo y Santos Degollado, dos de las más importantes de la zona. Estas labores incluyeron la movilización de maquinaria pesada y la coordinación con las autoridades municipales para garantizar la seguridad tanto de los trabajadores como de los ciudadanos. El objetivo principal era despejar al menos una parte del tránsito, mientras se preparaba el retiro completo de los vagones descarrilados.
Las autoridades informaron que el proceso de remoción de los vagones podría extenderse hasta dos días, debido a la complejidad de las maniobras y a las condiciones geográficas de la zona montañosa. Durante este periodo, se mantendrán activos los operativos de seguridad y se brindará información oportuna a la población sobre las rutas alternas y el avance de los trabajos. Tanto los equipos de emergencia como el personal ferroviario continuarán laborando a marchas forzadas para restablecer la circulación y minimizar las afectaciones derivadas de este incidente ferroviario en la región central de Veracruz.





